EL ROJO ATARDECER DE LAS VIDAS
Úrsula Starke (San Bernardo, 1983)

Somos generación de almas sin vida.

Hijos no deseados
De Dios.
Ni siquiera tuvimos olor a leche
Nacimos siendo obreros
Con el color del cansancio en la boca.

Pobres vástagos
Buscando lo imbuscable.
Lo escondido en la escoria
Del sentimiento paterno.

Porque hubo que ser padres,
y tuvimos que ser hijos.