LA ELEGIDA
Esteban Navarro (Neuquén, 1956)

A Karin Eitel

Ella tiene la manos
Atadas a la espalda.
El ceño sin amparo
Abiertos los ojos apenas
Bajo el reflector que la enceguece.
El pelo desordenado tiene
Sobre su limpia frente.
Su mirada es triste
De norte a sur.
Su tristeza es larga
Arida primero
Luego llena de bosques
Y esos bosques llenos
De pájaros tristes.
Su tristeza es hermosa
Sin embargo
Bajo su limpia frente.

Ella tiene los labios
Delgados la comisura
Reseca los pómulos
Abultados de tanto golpe
Y habla por esos labios
Y su voz es alta
Hasta tocar el cielo
Y baja llena de valles
Y esos valles llenos
De voces que enmudecen
Ante su limpia frente.

Todas las cámaras del país
Enfocan su rostro
Todos los crucificados del mundo
Brillan en su pupila.
Cientos de miles
De televisores encendidos
Repiten sus ojos a lo largo de chile.

Cientos de miles
De ojos suyos mirándonos.
Cientos de miles
De nosotros abren los ojos
Para besar un día su limpia frente.