LUIS CAÑÍO (San Bernardo, 1975). Participa del taller de literatura de la Casa de la Cultura de San Bernardo dirigido por el poeta Yuri Pérez. Publica el año 2004 junto a los demás participantes del taller, Antología Literaria. Los textos a continuación pertenecen a ese libro, bajo el nombre de Cartas mí.

 

I
Cuando yo no sea más con mi cabeza llena de magnolias negras
y mi madre llore sus oraciones
Por otro lado el mundo se despida en el arte del coa
y sus lamentos me taparán la cara
Tú vendras con una rosa en los labios a darme tu último beso
con olor a vino
Volverá a amanecer en los arrabales Neftalí estará taciturno y
mi yo ya no será nada todo vendrá de nunca a nada me
besarás la frente con tu nuevo sostén mi mano se contentará al
tomar la tuya y la mía interte
La mala yerba sonará en mi pecho se escucharán los últimos
brindis de un jote amargo
Y dormiré entre tus senos abiertos hasta jamás nunca.


II
Amor amor la ley salvaje del ser toda la esquizofrenia de
sus pechos apoyados al sostén de una talla menor
Perdona la tarde que sufre Jesús no está crucificado lee
este poema negro
La existencia nuestra sus pezones recetos escribo por el
dolor que signifique no hacerlo
Cabizbajo y taciturno me miran los pequeños almacenes
del barrio
Cada vez lloro sin instinto del buen humor Lihn no va a
leer esta epístola con forma de velorio
Hay un rock que se desnuda en mis orejas suenan con
bravura los pedazos de música triste
El sol está afiebrado la luna se acurruca en mi pecho te doy
otra mirada en la iglesia y todas ellas son muy mías para ti.


III
La brusca caída de la noche con papiros rojos rompo en el
llanto simplemente te has convertido en un poema
claramente negro
Escalo los andamios de la vida pequeña triste se ha
marchado en cuyo paso se levantan las almas del olvido los
rojos labios y un cigarro barato ella está durmiendo
Mamá está lejos y un día es una noche plagada de estrellas
rayo rojo poeta negro gato amarillo
Como si la misoginia no te tocara cuando el mundo está
temblando con el sudor de las metáforas
Yo voy cantando de la médula a la cien sobre la noche
rompe a murmullos el duelo de las sombras cuando no era
poeta escribí un poema ciego que daba luz


IIIV
La noche se va evaporando los conchos de jote no fueron
Los zafiros crepitan a lo lejos derraman su neurosis negra
Todo eclipsa en las distancias como yo voy a dar al sur al
arco iris de la Cannabis Sativa
Voy a dar con un olvido el camina conmigo con su carta roja
un ritmo sordo una uña en la oreja todo da vueltas como la
vida más que ella
La sombra de tu nombre empatana mi capricho bajo tu falda
los crepúsculos besan el madero
Mi vida empañada en la tuya sin palabras con canas y arrugas
innecesarias las muchachas del tercer mundo llevan sus caras
en los llantos de una sola pena
Caminemos al destino pétreo que los verbos dirán lo suyo en tú
y yo que rompen a los nudos de los pubis.