HEDDY NAVARRO (Puerto Montt, 1944): Profesora de Estado en Artes Plásticas. Es además poeta y artista plástica. Actualmente trabaja en la División de Cultura del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes a cargo de dos programas del Area Culturas Originarias. Ha ejercido además como diseñadora gráfica en las Editoriales Literatura Alternativa y Fértil Provincia. Creadora y editora de la Revista Palabra de Mujer entre los años 1988 y 1997. Ha publicado los siguientes libros de poesía: “Palabra de Mujer” (1984), “Óvulos” (1986), “Oda al Macho” (1987), “Poemas Insurrectos” (1988), “Vírgenes Vacantes” (1991), “Sur” (1994), “Monólogo de la Hembra Tardía” (1996). Sus textos poéticos aparecen diversas antologías y revistas. Actualmente se encuentra revisando su novela inédita. Trabajo que mezcla ficción y testimonio de los años de dictadura.

 

YO: LA INFINITA


...............“Un minuto y una gota de mismo
...............sosiegan mi espíritu…Walt Whitman”


I

Hoy
a siglos de nacida
en mente y poros alertas
me estremezco indeleble
en medio de la niebla

Seduzco al aromo que florece
sólo para complacerme.
Abrazada a su tronco húmedo:
mis pecados reciben
su corteza palpitante

Nada podrá dañarme

Mis rodillas no conocen de polvo
y apenas las hinco en la tierra

La hierba exquisita
se vanagloria de poseerme

En mis labios alegres
la caricia de una llovizna
es más fresca que la brisa
y apaga mi sed de relámpagos
....................................infinita

nada me es ajeno
ni la ola quejumbrosa
que lo horada con lengua
de algas repentinas.

La lluvia me complace
oigo su monólogo en el techo
al medio del día o en la madrugada

Aquí
en medio de la bruma
no necesito más
que unas botas de lodo
y el crujir de ramas
a mi paso de refugiada

No he de guarecerme ahora
aunque arrecie en mi cabeza
la bravata del agua


II

Ahora
sin alimento más
que la sinfonía de la tierra
y el tintineo del hambre
agazapado entre las células

Sin más causa que inhalar
el aire agrisado
de temporales fallidos

Respiro el hálito de la sangre
y echo sobre el surco de la vida
toda semilla que de mí brota
aventándola con mis palmas
portentosas

Y digo que el grano que existe en mí
es más milagroso
que la lluvia estremecida
bajo el manto de la noche


III

El barullo de los seres alados
es el signo de lo vivo
de él nacen todos los asuntos:
el temblor del sexo,
y el olor del pan recién nacido

Hermanos o enemigos
se precipitan en cascadas,
desde el perfil de la piedra
hasta el musgo profundo

¡Ah! Los murmullos de las aves
poseen más santidad
que el agua del bautismo
en las palmas de Dios

Seres fríos
reptan laderas
y recorren mis anillos
haciendo un ruido
indescriptible

De mí nacen carscoles
y sobre la humanidad posan
sus caminos luminosos
el tesoro de la lumbre
es la mejor cobija:

Palmas secas y calientes
se abren a otras manos secas
y calientes

IV

A cada mujer que escucho
sobre la calamidad de su existencia:
golpes secos abismales
encubiertos
les pronuncio
que apenas son
pétalos blancos golpeando la faz
de otro universo

Al hombre que maltrata
la mejilla de una rosa gastada
le anuncio
que su mano
penetrará a fuego
su propia virginidad
sangrante

A uno y otro musito
que el silencio de la alcoba
es polvo de estrellas
emergiendo de la nada

A todos grito ¡Naced, ya!

Nuevos destellos se precipitan,
¡Abandonad las sábanas gastadas!
es menester
....................Amanecer
.......................................Por fin


V

Ahora
sin más despertar
que los oídos al canto del agua
emerjo desde la grieta estrecha.
me propongo piel de amapola
y te invoco a responderme:
¿ Cuándo zarpó tu marinero
del alma?
porque hoy es apenas
una mueca triste
en tu rostro de niña
envejecida


VI

Aquí
en fina lluvia y noche de solsticio
me detengo junto a tu caparazón
de tortuga
Un aletear de libélula
libera la esperanza
Rosa púrpura tu piel
exhala su aroma a tierra
enriquecida en ruegos
pata de ave
en busca de gusanos
bajo la luna menguante

Pero vienes y huyes
como un ciervo
en busca del silencio,
luego te detienes
oteas la retaguardia
no sea que mi mano
sedienta de pelaje
esté buscando tu lomo
para prodigarlo a las estrellas


VII

Hoy
por ese niño que baja
corriendo desde el cerro
después de contar
una a una sus ovejas

Por él que agitó saludos
al bote de sus abuelos
y que ellos nunca vieron

Por él que después hizo
un atado tosco
con sus leñas y sus sueños
y bajó raudo
para que el pan no se atrasara

Por él y por su madre
que lo recibió alegre
alzando brillos en la mirada
me siento por fin
a prodigar esta mesa pálida
y ya sorbo mi taza
de vida caliente

 

 

EXALTACIÓN DEL SILENCIO


...............“Creo que una de hierba es tan perfecta
...............como la jornada sideral de las estrellas...”


Tremenda la aurora
y deslumbrante
arremete contra el día
mis alas de tormenta
aúllan amarillas
trayendo fondos de
arena

Rotunda,
como un puerto cerrado
detrás del horizonte,
la borrasca se anuncia,
entonada de carmín
entre las nubes

Como cangrejo asustado
piel firme sobre la roca
puerto cerrado y
en mi nariz el humo ocre
de la ventisca marina

Océano revolcado
tienta mi olfato
y se adentra
gimiendo
mientras mi boca
prepara su orgasmo
de silencio exaltado

Veo cientos de formas
cada una con su vaivén
y su tono
una ensenada de botes
anclados
luchando fieros
entre ola que atrae
y ancla que aquieta

Mi lengua saborea la sal
lame cabelleras en desorden
hasta besar tus dedos

Salobre el gusto
me provoca
y abriga mis muslos
soslayados

Camino contenta
al ritmo del esterillo
hasta un bosque de mañio


Por fin descanso en la cumbre
¡Oh! Desde ella vislumbro
la comarca del río

El horizonte llovido
la bahía que ahora se abre
al ruido de las barcas
que ya saludan victoriosas

Emito ahora
un sonido nuevo
un liviano sonido
de abejorro
entrando en la espesura