ERNESTO GUAJARDO (Santiago, 1967): Ha publicado los libros de poesía Por la patria (autoedición, 1989; Ediciones La Cópula, 1997), Nosotros los sobrevivientes, (Mosquito Editores, 1994), Las memorias (RIL editores, 1996); El primogénito (RIL editores, 2000). Ha publicado, además, el reportaje testimonial El fulgor insomne: la vida de Marcelo Barrios (Ediciones Memoria activa, 2000).

 


EN LAS CATACUMBAS

Testigos de fe: un dedo en la biblia
otro
sobre un ojo......Sobre las azoteas
elevando confesiones de plena inocencia
como-cuando-la-infancia.

Acá nos fuimos sumando a la sombra:
acá mis ojos observan sólo mis ojos
y aún así
debemos ser testigos de fe: superar
los espejos
dar un salto más allá de la esperanza
más allá de la esperanza qué?
un espacio vacío?
algo oscuro y líquido?

De cualquier cosa videntes:
que la vida
tenga un espacio entre nosotros.

 


CATACUMBAS I

es cierto/
por la ciudad con una granada casera
en el bolsillo
me paseo,
contemplo viejos pintores al pasar,
destellos de extraños peces en los
ventanales.

.......aquí el problema es grave:
los jóvenes vamos a los cementerios
casi como rutina
y
aplastamos polillas sobre los cubrecamas,
soñando-como-nadie/
como nunca.

se nos complica esta vida amigos,
los labios abriendo............los ojos
la amada deseando.

muevo las piernas frente a los ministerios,
la ciudad es una colección de sombras,
imagino melodías de pink floyd
o patricio manns.
el bolsillo derecho de mi casaca verde
palpita
como
si una abeja, una hormiga o una ardilla
estuviera ahí.

 


VARAS MENA

.......................a Wilson Enríquez
..........................Juan Waldemar Henríquez

ahora me pides que sueñe,
que cierre esta ventana y olvide el invierno
afuera.
no sé para qué
si en realidad
tu voz sólo da vueltas en mis oídos,
tus acentos
se escuchan como impactos de rifle
sobre un cuerpo

y no es metáfora

eso te digo
mientras dejas de cambiarte de ventanas
cuando
quedas como cansado sobre este piso
bajo este techo bajo este cielo no sé
si con estrellas o luna en cuarto menguante
bajo esta lluvia de balas que ahora
suenan en mi cuerpo como acentos
como ruidos que extraños revolotean
en los tímpanos.

 


VIVA CHILE

nuestros héroes
fueron todos unos héroes:
cracks de diezmados equipos de football
equipos de voleyball
equipos de basquetball

nuestros héroes
eran recordados en su momento
como si hubiesen sido artistas de rock
de cine
de teatro
nunca de circo.

eran famosos:
fotografías afiches murales
héroes mientras lo permitiera la memoria

hoy nadie los recuerda

viva chile

víctor celis por ejemplo por ejemplo pedro mariqueo
por ejemplo nadia fuentes por ejemplo
luis silva

sus romerías eran nuestras expresiones de fervorosa adhesión

para entonces
los que perduramos
no estábamos extraviados como hoy
las direcciones que señalaban los cementerios
eran también una especie de oriente
de brújula de final de túnel
para entonces ellos no morían no
suponíamos que nosotros cargábamos con sus vidas desparramadas

ahora están muertos

pareciera que nada de esto hubiera servido
la gente sigue muriendo en esta ciudad
pero ahora nadie los acompaña
han cambiado los tiempos, amigos,
por un lado no nos alcanzan las flores para todos ustedes
por otro lado no alcanzamos para llevarles tantas flores a ustedes

viva chile
viva chile
viva chile.

 


TODO ESE DIFICIL Y DELICADO PROSESO
EN LA RECONSTITUCION ADECUADA DE SU MISMA PERSONALIDAD

(...)

he aquí lo intransmisible:

supón que te ofrezco una fotografía,
te obligo a una película,
cómo podrías tomar esa vida en tu cuerpo.
sombra, astilla, costroso, testarudo,
qué puedo ofrecer sino esta manera de amar: bordes del abismo,
estas formas del odio.

mi bohemia fue el miedo,
audacias que hubieran muerto al cuerpo, al otro.

ningún delirio, ninguna alucinación
construyó las imágenes que me habitan
el horror lo aprendí en la calle,
el valor lo aprendí en la calle,
otros necesitan de libros, películas,
alcohol, polvos,
yo fui arrojado a ese conocimiento,

¿acaso creen que me gustó?
¿suponen que fue fácil?
¿cómo tendría que hacer para vivir en su concierto?
¿hubieran disfrutado esas hambres?
¿desde dónde me hablan?

puro chile
es tu cielo
azulado,
puras brisas
te cruzan
también.
o el asilo, etcétera

(...)

 

 

CUMPLIO CON EL CONSUMO ADECUADO
DE SUS MISMO MEDICAMENTO

(...)

yo he visto todo esto:
el ojo sangrando de víctor, la
espalda cosida de carlos, el cuerpo
desnudo de alejandro
en la plana de los periódicos de mayor circulación nacional

¡feliz año nuevo!

he visto el manchón en el asfalto:
carmen gloria y rodrigo,
las paredes de la panadería:
miguel, el otro, el niño de diecisiete,
yo no podía creer en Menandro:
los jóvenes son los amados de los dioses.

sobre este cuarto estallan cascadas pirótecnicas:
por las calles bocinazos y risas se aproximan.
¿hacia este cuarto?

a nadie quería dañar.
me sorprenden las piedras que caen en mi lecho,
delicadamente envueltas en papeles con excremento,
una niña vierte un recipiente con orines en mi jardín,

ya no tengo sermón ni montaña que se eleve como refugio:

he visto sótanos, baños ácidos, marcados cuerpos he visto
y el ojo al recordar
pierde sus brillos

sonríe, me dijeron, ¡sonríe!
y no era la última escena de La hora veinticinco

sonreí
pero mis caries estorbaron la imagen

 


LO QUE FUE DURANTE
ESA OTRAS GENERACIONES

esas fueron las soledades
ese el espasmo
los cementerios
las flores
fotografías

ahora no poseo nada
sólo la ceniza del buen seferis,
el desconcierto de panero,
la sublime agonía de mozart,
y todo eso no sirve de mucho

sí, sigo la ruta de los vástagos,
el tránsito sin rumbo,
¿qué más podría ofrecer?
¿acaso otro rostro?
¿una sonrisa Signal, como propone Mecano?
dónde están los residuos de la cultura occidental
aquellos que me salvarán,
aquellos que me dirán: no importa,
nada ha acontecido
–porque todo tiempo fue terrible,
–porque la naturaleza humana, etcétera,
–porque cioran tenía razón.

qué palabra me devuelve las perdidas zonas del cuerpo

el ser y la nada
fueron puñetazos sobre el pecho, puntapiés
en los riñones,
¿desde dónde quieren que hable?

este asombro,
esta desolación,
esta rabia
que no cubre el deuteronomio, ni omar khayyám, ni
el bueno de walt whitman, de walt disney

los sumos de la cultura occidental me soltaron los dientes.

 


DESDE YA SABIA DISCERNIR LO QUE ERA BUENO Y MALO ESPECIFICAMENTE

escaleras abajo están los libros
las extraviadas tierras de seferis, las cuarenta coplas
del huérfano ilustre,
las ruinas de folch, ah, las interrogaciones de barquero,
el libro de los muertos, héme aquí, oh, formas de la eternidad, etcétera,
los diwarr de Abu-Nuwas, el del bucle,
la palabra de dios,
algo de thomas, bastante de panero.

esto es lo que me pertenece
dice el buen corifeo
a qué la memoria con sus hedores,
un gran desodorante se extiende sobre las lenguas
aliento que dice: la vida es en la medida de lo posible.

mejor el silencio, valéry,
ante el desparpajo de la máscara
o seguir a pavese, a mishima,
aullemos, por lo menos, si no somos capaces de rebelarnos,
decía parra,

a qué mezclarme en el mundanal ruido, me dicen, cuando
dichosos son los que huyen, como celebraba el fray.

ah, la hermosa vida de las enciclopedias.

 


PROPOSICIÓN PARA UN DEBATE

dichosos
aquellos.............aquellas
que subsisten /aún/
con su hambre a cuestas,

incapaces de dustinguir
si ellas es moderna
o posmoderna

dichosos ellos,
porque su ignorancia los preserva de esta duda.