CARMEN GARCÍA (Santiago, 1979): Socióloga, poeta y fundadora dela revista Plagio. Ha participado en la organización de varias actividades culturales, entre ellas el concurso “Santiago en 100 palabras”. El año 2000 recibe la Beca para la Creación Poética Joven de la Fundación Neruda. En el año 2004 publica su primer libro, titulado “La insistencia”.

 

LOS OJOS DE LA NOCHE

Este es el monstruo con el que soñaron las niñas
la habitación del silencio, los dientes del cangrejo
la rabia cuando orinábamos desnudas sobre la loza blanca
tras el suave parpadeo de los que nunca nos vieron.
Estuvimos ahí, las lombrices aparecían bajo tierra
y la jaula era ausencia en el fondo del jardín.
Estuvimos ahí y sin embargo
nos ocultamos por los rincones de la casa
tras los muebles, bajo los árboles.
Comimos la misma miel que los pájaros,
en conversación agitada con el viento
con las madres que piaban por sus hijos.
Nosotras, elegidas por una mano mayor
para cargar con los ojos de la noche
los huevos rotos de los pájaros.

 


EL LLANTO SOMETIDO DE LOS ESPEJOS

La sonrisa de mi madre temblando en las esquinas
tosiendo el líquido amarillo
jugábamos con un revólver
aparecían mariposas desde mi vestido
nos enceguecíamos con el reflejo del sol
todo se iba quemando de a poco
las hojas, los insectos que caían en manos de niños con espejos
los ojos de mi padre se iban quemando
los habitaban cucarachas negras
el líquido amarillo que mi madre tosía
mi madre también era un bicho
temía a los espejos y a veces amanecía cubierta
hablaba a niños con espejos
la rodeaban y amanecía cubierta
aparecía en los espejos
con las manos ocupadas en las mariposas
ella derramaba la leche porque estaba amarilla
bebía agua salada y se iba secando de a poco
como las hojas o los insectos de niños con espejos
se iba secando
sobre la leche derramada
con los pechos salados
cucarachas en los pechos
negra la orina de mi madre
se quejaba al orinar
tosía el líquido amarillo, le dolía al orinar
mi madre amanecía cubierta de bichos
tenía espuma en la boca
y hablaba el lenguaje de los ciegos.

 

 

A MARÍA MUÑOZ

Tu dices que sueñas con perros pariendo
con el canto de la lechuza antes que nieble
yo te pregunto por el nombre de las cosas en su vacío
te pregunto por las razones que tienen los pájaros para volar lejos de los hombres
por los lugares que visitaremos los abandonados.
Lo sé. Todo persiste: el orden de las cosas,
tu caminar ausente entre los condenados.
Madre silenciosa, hay una sombra conmovedora que te acompaña
y tú, laboriosa, te repliegas en ti misma como una flor en su último invierno.

 

EL OJO DEL PADRE

Soy el ojo del padre que pasea ciego, vigilante de mi mismo. Tengo el corazón arqueado, agujas en el pecho, la rabia de los metales y una silueta de araña que teje sentencias a mis espaldas.

Soy el ojo del padre, tengo la mirada sujeta a la luz que define las cosas, a la ira de un dios que duerme a mí lado: silbido del desierto, llanto que envuelve los límites. El grito de la jauría en noche de caza, el nombre del músculo que sangra por la mirada.

 


LA LENGUA DEL ANIMAL ES LA PALABRA

.........................................................“Quiero palabras grandes,
.................................enormes caballos que beban de mis manos”
......................................................................Javier Bello

La lengua del animal es la palabra.
Un pájaro muere en el jardín
¿quiénes lo rodeamos en este último respiro?
¿quiénes los que habitamos este lugar?
Yo no quiero palabras que nos hagan olvidar el dolor de estar despiertos
quiero palabras que acompañen la belleza del último instante en que somos vida
que se nombren en la boca del miedo
en la sombra del animal que es el anuncio
que se tricen como porcelanas
y comprendan lo indecible en la noche de los monumentos.

Hay una espada que atraviesa los días
entonces los pájaros revientan y desaparecen
y el temor es uno y mismo para todos:
la palabra acabada
el ojo vencido.
Somos tres los invitados a este funeral.