CAMILO ALEJANDRO POBLETE REY (Curicó, 1983): Estudiante de tercer año de la carrera de Pedagogía en Castellano y Comunicación de la Universidad del Bío-Bío sede Chillán. Ha participado en recitales poéticos organizados por su facultad, en los que han colaborado entre otros Sergio Hernández, Enrique Winter y Arnaldo Donoso. Su veta poética se remonta sólo desde hace un par de años, siendo ya estudiante universitario. En la actualidad trabaja en un libro que tentativamente se llamará “Excrementos Lingüísticos”, el que aun está en pañales, principalmente por falta de financiamiento. Dirige además el taller literario de su carrera, el que está dirigido hacia sus compañeros de universidad.

 


EPITAFIO

Cuando lo vi pasar
De un estado mínimo
A algo vivo
Imaginé a un chiquillo de poto para’o,
Pero despota’o
Grueso hacia arriba,
Flaco abajo,
Lleno de imaginación,
Con las bolitas en la mano y
Las uñas negra,
Con sueños de chico y problemas de grande,
Con hambre, sucio y
Una pelota entre sus brazos,
Corría, sonriendo, débil,
Solo, imaginando.

Lo encontré entre sueños de mañana,
Los mocos colgando, robando.
Hacia el colegio iba,
Con camisa celeste y sin corbata,
Con sueños de bombero ultrapoderoso,
Paco justo,
Médico, abogado.

No sé nada de él,
Pero prometo que si lo sé

La luz encendida ayuda,
Pero vale más la oscuridad,
Porque así se encienden las ideas y
El sentimiento se horizonta y
no se ‘vertica’,
la edad no pasa,
pasa el tiempo y

lo pienso de cinco y de diez,
de treinta y cuarenta,
pero lo veo igual,
sin conjunciones ni adverbios.

Por él los años se detienen,
por él el globo no gira en
el eterno día, pero tiene diez y
lo creo igual.

Lo veía como un sancho cualquiera,
Papelucho desvariado,
Personaje de dibujos animados.
Jugaba, corría, reía, soñaba, ASTRONAUTA.

Te pienso así como te pensaré mañana,
Una semilla te trajo,
El viento te lleva,
La tierra te desintegra,
Te quema, me quema y
Me lleva, como a ti el viento,
como a mi el tiempo.

Quizás fui cruel,
Quizás escapé alguna vez.
Perdón.
Recuérdame y espérame,
Mientras miro los tristes ojos,
Que me observan de frente,
Sin la explicación apropiada,
Solo la triste mirada
Que alguna vez nos juntará,
Pam, pam!!!!

 

 

Mi Presidente (Candidatura)

Cuando escucho los problemas de la gente,
Los reales problemas de la gente,
Hago playas e invento nieve.

¡Acabaré con la delincuencia,
acabaré con el hambre,
venderé el cobre,
venderé Chile
y me daré azotes de supernumerario.

Crearé profesionales del futuro,
Inventaré nuevas fórmulas,
Aprobaré las violaciones,
Rendiré homenajes y
transaré a personas en la bolsa.

Y cuando él muera,
Propondré duelo nacional,
Lloraré con mis ventrílocos
Y construiré unidad nacional.

Por la mañana iré a misa,
Pediré perdón,
Pero no me arrepiento, no me atribulo,
No siento y sólo creo

Creo en el poder,
Creo en el dinero,
Creo en la tortura,
En un Dios castigador,
En el hombre muerto,
Muerto de impotencia,

Muerto de impaciencia,
De pobreza, de ideas y de hambre.

¿Eso queremos?

 

 

Situación Confusa

El tiempo,
Una plasticina absolutamente maniobrable,
Desconfìo tanto de esas exactitudes y confío vehementemente
En que hay una relación del todo
con el todo y
cuando llego a esas suspicacias,
me pierdo en la ausencia de
un texto que me ayude a pisar en alguna parte, a creer en algún nombre,
un apego temporal,
ignorante, no de la ignorancia
de no estar enterado,
sino de aquella de ser pequeño,
como estar pisando algo que no existe,
un tiempo muerto, un espacio del dìa
como cuando apagas la luz del velador o apagas el despertador.

 

 

Lacónica Fragancia

Resignación es la palabra,
Dolor por felicidad engañosa,
Tibieza extraña y
amargura tierna.

Dolores de cabeza,
Culpablidad reprimida,
Bellas promesas,
Armónicas,
Pero sólo eso

El miedo nos consume,
Temor distinto
y nebuloso.

¿Embrujo de qué?
No lo sé,
Sólo reconozco
El dulce olor
De la resignación

 

 

In Memoriam de

La ingeniería del lenguaje
Exime y elimina
De su léxico, formas tales como:

CACA, POTO, KIKE

Los ingenieros las califican
Como poco doctas,
Los técnicos como inespecíficas,
Los bebés no las califican.
Nosotros caemos
en la verborrea ingenieril.

¡No esgrimas locuciones
que escuchas en la calle!
Di hubo y no hubieron.

¡CRESTA¡
siempre me equivoco, pero...
...¿Qué digo?...

Digo CACA y digo POTO cuando
De mierda se trata y
Exclamo ¡KIKE!
Cuando la mierda habla dentro de una caja y
parlotea mierda como caja

DIGAN LO QUE DIGAN
¡DIGAN!

 

 

Mensajería Textual

El interés es real,
Pero incógnito.

Insisto en la fórmula ecuacional
Y miro el minutero.
Desearía no dormir tanto
Y despertar con otro aliento,
Recibir respuestas
Para nuestro indeciso idilio,
Para mi beligerante locura.

Mi estéril gramática
No esquiva mi fúnebre versificación,
Pero arañado y moribundo resurjo en mi nebulosa historia,
En mi despertar galáctico.

Tartamudeo y prefiero sufrir con las crónicas deportivas,
Para no interrumpir
tu intimidad inocente,
Caminar para confundirme más
Y leer para que te reconozcas
Y me esperes afuera.

 


Infieles

Tres ojos tristes
Y dedos arbustos
Contemplan fulgores oníricos,
Químicos pretextos
Y arrítmicas bocanadas
de oxígeno color aliento.

Jaque mate a las
Sábanas gastadas y
enroques cómplices
amalgaman mi
ilusión amarga,
mi dulce y pálido pesar,
mientras mi imaginación consciente
languidece en bares lúdicos,
en páginas enfermas.

Nuestros caminos obedecen
A traiciones íntimas,
A nomenclaturas idílicas,
Que consumen radiaciones
De placer efímero,
Carentes de licor lascivo,
Del cual hoy nos arrepentimos
En boliches viejos,
en culpables letanías.

 

Danger

Es un peligro poner plumas
En un plumero,
Es un peligro que las gallinas
Pongan huevos;
Lo es también desviarse
En los desvíos y
Lavarse las manos
antes de comer.

Es un peligro encender la luz,
Un peligro escribir textos,
Criticarlos, usar condón y
Mirarse en el espejo.

La lucha es un peligro,
La libertad también lo es.

Es un peligro mirar el horizonte
Y leer en la taza del baño.
¡No lo hagas!,
porque es un peligro.

Es un peligro vivir,
¡Vivamos!

 


Linares (Estación de)

Viñas, arados, invernaderos,
Pequeñas y penosas casas,
La tierra cultivada, las ojotas sucias
y el pantano desierto.

Si, eso es, un viaje en tren,
Con destino a mi destino,
Con olor a cazuela y vino tinto,
Con prietas y caminos emborrachados de alegría
Color manzana.

Un hombre orina detrás del
Antiguo roble.
Arriba un puente viejo,
Cargado de historias
Que ya acabaron.

Avanzo rápidamente, veo,
Miro y luego pienso,
Mientras percibo
el olor lejano a carbonada.

Sigo sí, e irrumpe una camioneta verde fiscal,
Que se cruza con los sueños de un hombre alegre,
Siempre alegre.

La letrina, el tren, no sé.

A mi lado duerme dulce
Quien ya ha vivido, olido y pensado,
Mientras alguien camina,
Refrescándose
por las aguas claras,
de un río tibio.

Bicicletas se montan hoy,
Ovejas comen, piensan y sufren su destino,
Mientras me detengo y me acerco al mío.

 

Calles (Aprovecho versos de Winter)

Olor a neoprén y
Aventuras imaginarias
Caminan por las calles
De Santiago.

Ojos tristes y desconsolados,
Por las calles de
La Habana.

No conozco avenidas cubanas,
Pero abrazo aquellos ojos
Que ladran quimeras de bondad
per cápita.

Pequeña muda
No olvides tu tarea,
No escatimes artificios
es el lema;
pero no olvides
“que el abuelo aun salta la cuerda”,
y dile que es hora de partir,
que nada ha sido retocado,
sólo la fachada del
“dos nueve cero uno”,
por murales brigadistas,
por fusiles asesinos
y por nuestra conciencia que omitimos y que aun salta
con las piernas torturadas.

 

Rutinas

Me hablas de nexus,
Cláusulas y subordinadas,
Excrementos lingüísticos;
Yo te hablo de ayeres

Que las ecuaciones,
Que el sesenta
Y el ochenta,
Que el noventa,
Quizás el cien, no lo sé.

Sé de aviones, de autos,
Política y literatura.
Me hablas del hambre,
del hombre y leo filosofía
que queda en el papel,
de revoluciones que no prosperan.

Nos deprimimos,
Nos reímos,
Cambiamos el mundo
Y bebemos vino barato.

Da lo mismo;
La noche no pasó en vano,
Jugamos en la cama,
Mientras nos arrepentimos,
Mientras unos hacen logaritmos,
Mientras otros disfrutan
del amor,
Mientras otros lloran por sus vidas
y otros matan por la misma.

¿Qué nos queda?
Sigamos en lo mismo.

 


Aldea

Entre marihuana y cerezas
Reflexiono.
No soy nada,
Ni terrestre ni extra,
Tal vez ni células complementadas
En un organismo.

Tu voz me guía y me turba,
Pienso y no lo intento siquiera,
Sólo escucho ortografía,
Que la be y la uve, que la ese y la ce, no sé.
El diagnóstico es intergaláctico,
Pero prudente,
De la dimensión de las equis, las zetas y las ‘ys,
Incógnita de ecuación,
Si está multiplicando pasa dividiendo,
Si sumando, restando,
De un estado a otro, del control, al capel, del capel al limarí,
Del limarí al mistral, de paraguay a Libia, de Libia al papel,
De ahí al fuego,
Del fuego a la cabeza,
De ella a la mesa, de la mesa a mi cama y a mi lápiz y al papel.

 

 

Cómica Delgadez

Sabias palabras,
Cómicas a la vez,
Cargadas de experiencia joven,
Humilde, dura y alegre.

Pantalones rotos,
Camisas limpias,
Pensamientos rizados,
Largos y graneados.

Alcoholizado llanto,
Melancólico abrazo,
Sonrisa sincera
y penas muertas.

Feliz cordura,
Alimentación monótona,
Arroz blanco, irrisorio,
sano y jocoso.

Así es, mi hermano flaco,
Aventurero, triste,
feliz y enredado.

 

 

Automatizado Engaño

Cien por ciento acrílico,
Hecho en China,
Lavar a mano,
En agua fría, a temperatura baja,
Con detergente omo
Y escobilla azul.

Instrucciones de uso,
Automática relación,
Alcohólica visión,
Degenerada, importada e imperialista.

Razón, dudas sin dudas,
Una o dos cucharadas
de polvo azul blanquecino,
más una gotita de orégano,
nos darán como resultado,
el perfecto blanco del engaño

 

 

Diez Mil Nueve Noventa

Basta de esquemas arbóreos
Y militares jubilados,
De estructuras rígidas
Con núcleos y adyacentes,
Sintagmas vomitivos,
Que bullen retazos de escoria.

Basta de utopías realizables
Y poesía a diez mil nueve noventa,
Revivamos el sesenta y ocho,
Con nuevas caras,
y renovadas brújulas.

Esquematicemos matices
Y maticemos los esquemas,
Cambiemos automóviles
Por ideas adúlteras y
Compartamos vírgenes lamentos,
Juveniles engaños
Con vino tinto y pan con queso.

Miremos al futuro,
Parando en los andenes,
Tu a mi lado
Y yo de frente,
Orinando obstáculos,
Desviando los placeres.