RAÚL MELLADO VA DE REGRESO

Por Alejandro Lavquén

Publicado en Punto Final N° 574 (agosto 20. 2004)

Con la misma sorpresa que de pronto nos llega un poema que jamás imaginamos, nos sorprende el encuentro con la muerte. No existe hora ni lugar, sólo toca y susurra, inesperadamente. Así sucedió con el poeta y periodista Raúl Mellado, recientemente fallecido. Miembro del colegio de periodistas y director durante varios períodos de la Sociedad de Escritores de Chile, fue también un destacado militante comunista. Durante la tiranía militar participó con valentía y decisión desde la Casa del Escritor en la lucha por reconquistar la democracia en nuestro país. Nunca rehuyó lo que consideraba era su deber político y literario. Durante el acto de presentación, en 1999, de su libro-antología "Como si fuera un puente", Alejandro Cabrera, presidente del Círculo de Periodistas, expresó lo siguiente: "Raúl Mellado anda siempre por ahí. Justo donde debe estar. Exactamente en el sitio donde lo esperábamos. O quisiéramos que estuviera sin siquiera saberlo nosotros mismos. Y ahí está, siempre" (...) "Eso es todo. Nada menos que eso es Raúl Mellado. Ese que está siempre ahí, donde debe estar. Donde lo necesitamos. ‘Como si fuera un puente’. Un camino alado entre sueños, esperanza y realidad". Y es muy cierto, siempre estaba, escribiendo boletines mientras fue secretario técnico en la Sech, buscando material para publicar en su revista de poesía o ayudando y dando consejos a algún poeta joven que se le acercaba. La poesía la vivía con intensidad, y fue justamente eso lo que lo motivó a fundar la revista "La Hoja Verde", un espacio abierto a todas las generaciones y voces poéticas de Chile. Revista mensual que con el paso de los años se convirtió en toda una institución en nuestras letras, llegando incluso a ser conocida en muchos círculos literarios de otros países. Cientos de creadores encontraron en ella una vitrina para mostrar sus poemas. Un gesto de generosidad que será por siempre agradecido.

Nacido en Niblinto-Collipulli en 1931, fue autor de varios libros de poesía, destacando desde el comienzo por su trabajo. En 1950 publica, en una edición mimeografiada, "Poemas". En 1958 obtiene el primer lugar, con su libro "La tierra colorada", de la primera versión del Premio Alerce de la Sech y la Universidad de Chile, siendo jurados Luis Oyarzún, Juvencio Valle y Nicanor Parra. Posteriormente se dedicó al periodismo como redactor de la revista "Vistazo", de la cual llegaría a ser su director. Más tarde asumió como director del suplemento literario de "El Siglo", redactor del diario "Central" de Chillán y jefe del Departamento de Prensa de la radio de la Universidad Técnica del Estado. Allí lo encontró el golpe de estado de 1973.

Luego vinieron los libros "Cuerdas de lluvia" (1978); "Verbo de la tierra" (1981); "Tren del sur y otros poemas" (1989) y "Musas a la cacerola" (1994). También dejó muchos poemas y artículos que quedaron repartidos en revistas y periódicos de Chile y el exterior. En este momento me parece oportuno recordar las palabras del escritor José Miguel Varas, quién fuera su amigo y camarada: "Venía de Collipulli, del corazón triguero de la Araucanía, esas tierras y esos pueblos donde los poetas brotan airosos y abundantes como las espigas" (...) "Callado, algunos lo encuentran un poco hosco, crítico y refunfuñante entre dientes, leal, combativo sin alardes, modesto hasta la exageración, aquí tenemos a este Raúl Mellado Castro, con su estupenda antología, en la que cantan el arpa metálica del viaducto del Malleco, el trueno sordo de la tierra colorada y su corazón enamorado". Un corazón que hoy emprende el viaje de regreso a la tierra. Y porque no, viajando en su Tren del Sur, inmortalizado en un poema y que motivo una carta de admiración (cuyo manuscrito Raúl conservaba celosamente) de Pablo Neruda: "Hermosísimo tu tren, me consta, lo hemos vivido, pero tú lo haces cantar, y echar fuego, humo, estrellas!", le dijo el poeta de Parral.

 

 

DOS POEMAS DE RAÚL MELLADO

 

FURIA

(De "Tren del sur")

De que no salga el sol a tiempo para todos

furia

después del último hilo

de pulmón

y los caminos

aburridos de no llegar

como las sombras de una idea

pura

en un cristal vaciado

el primer día.

De vientos que se gastaron

en mis ojos

furia de primaveras no sentidas

un año cuando el mundo

me quería entregar toda su voz

acumulada en cuerdas como músculos

tensos

para abrazar y derribar

amor y continentes.

 

 

 

DESPEDIDA

(De "Como si fuera un puente")

ˇQué importa que se vayan estos años!

Nadie los invitó.

Nos invadieron.

Robaron lo mejor.

Nos maltrataron

y dejaron anónimo al dolor.

Hijos de la carroña

nos chuparon la sangre

revolcaron

su inhumana crueldad en nuestros sueños:

ˇque vuelvan al infierno de su origen!

No importa, compañera, que se vayan.

El tiempo no es sino nosotros mismos,

ahora es ayer-mañana-todavía,

es la flor,

son tus ojos,

las manos enlazadas,

hacer,

cargar,

llevar adentro

la canción,

como un navío

o una hoja

que espera su poeta.