EL LIBRO, LIBRA PARA SER LIBRE

Por Hico Muñoz

Es tan sencillo i maravilloso esto, que con el progresivo derrumbe espiritual, la común de la gente está "distante y dolorosa" de lecturas que le brinden verdad(ero) crecimiento para poder trepar como hiedra la estatura humana hacia río de aguas transparentes, endulzadas con valores perennes de hojas nobles en LIBROS ética i estéticamente BUENOS.

Y es bueno que existan libros que valgan hongo (valga la palabra "valgan" ques distinta de "precio"), para poder –uno lector- distinguir i discernir de un libro malo la distancia metafísica respecto de un libro bueno. Algún teórico le llamaría a esta brecha EXPECTATIVA DEL LECTOR.

Y un libro Bueno de cualquier laya se ofrece a una persona que en espíritu clama. Un libro Bueno llega como por Arte de magia a las manos del que clama. Un libro Bueno se da como alimento espiritual e intelectual al que vocifera, llama i pide i escoge. Porque sepa UD. Que los libros vuelan. Sus nidos: los escaparates de madera tibia. Algunos lectores salen de su averno i se transmutan en furtivos y casuales ladrones de bibliotecas personales i públicas. Otros idos a su yo interno, en plazas públicas, arriba de una micro o en cualquier lugar, indiferentes a la chillería callejera de motores, bocinazos i esputas verborreas de la *"Chascuda",( venenosa personaje de la cuentería mítica urbana de Cartagena. De su bífida i malifecente lengua(raz) que en artículo futuro trataré intensa i extensamente) huyen montados en la imaginación alada hacia mundos paralelos. Otros, de la lectoría mas regular son los "Nodevuelvelibros Crónicos", que paulatinamente nos desmantelan nuestras colecciones personales para luego con inocente olvido sugieren i te prestan con entusiasmo la lectura de un texto perdido hace años de nuestro anaquel.

Todos esos vicios i derechos de un lector promedio, digno, decente, asiduo, (in)disciplinado puede tener un disfrute i gozo en distintos niveles de percepción, dependiendo de la intención i complicidad entre Autor i Lector respectivamente. Un libro es el paradigma de la existencia humana. E. A. Poe, por ejemplo hace descerebrarse entretenidamente con sus acertijos demoníaco-policiales, N. Parra edita "Poemas para Combatir la Calvicie", R. Tagore nos invita a la paz interior, Julio Verne nos lleva a los extremos de la imaginación. F. Nietzsche osa arremeter en un discurrir filosófico i en genial antítesis, contra los libros bíblicos i termina sus días en la insanía mental en Weimar, (Alemania). A M. de Unamuno en su obra Niebla, le sucede lo inaudito, lo adánico, (o mejor dicho lo "eviano"). La rebelión del personaje contra el autor-creador, exigiendo independencia sobre su vida, destino i muerte.

William Shakespeare hace balbucear atragantados a los mejores actores con sus profundas reflexiones en parlamentos cómicos i grotescos. Lamentable i/o afortunadamente para los que no hablamos ni pensamos en inglés. Neruda tradujo Hamlet i N. Parra el Rey Lear con el fin de leerlos i escucharlos en güen chileno. Pero el Manco de Lepanto alias Miguel de Cervantes, nos regala lo que no puede Sir William. En sus obras castizas i castellano refinado nos llama a la reflexión sobre el extravío de la realidad, alejada de la utopía del hombre. Alonso Quijano muere en la cordura.

Son millones de textos en constante movimiento en la Alejandría posmoderna de la vida. Por ello no puedo dejar de realizar una apología al libro padre de todos los libros. Lo invito a ser mi cómplice o detractor con sana perspicacia en los párrafos siguientes:

La Biblia, es sin duda el libro más antiguo que se ha escrito, algunas partes se escribieron hace unos tres mil quinientos años. Es varios siglos más antiguo que cualquier otro libro sagrado. El primero de sus sesenta i seis libros se escribió unos mil años antes de Buda i Confucio i unos dos mil años antes de Mahoma. De otros libros religiosos así como no religiosos, solo existen unos cuantos manuscritos en hebreo i en griego, algunos de los cuales datan de poco después de escribirse los textos originales. Éstos han sobrevivido a pesar de que contra la Biblia se han lanzado las peores embestidas imaginables.

Por otra parte, es lejos el libro de mayor distribución de la historia. Se han distribuido alrededor de tres mil millones de Biblias o partes de ella en unos dos mil idiomas. Se dice quel 98% de la familia humana tiene acceso a la Biblia en su propio idioma. ¡No obstante el libro menos leído! ¡ Qué contradicción!. Por ejemplo la mayoría católica mantiene una Biblia en su velador abierta en el salmo 91, uno de los más bellos de los 150 capítulos de estos textos poéticos i sapienciales, rodeada de una cantidad específica de velitas, rosarios, imágenes de santos, etc. (el de moda es san Expedito). Sin lograr entender el sentido verdadero que ofrece esta magnánima biblioteca. Este grotesco fetichismo mantiene en un peligroso retraso espiritual a una inmensa cantidad de seres humanos i cerca de las animalescas garras de la Chascuda i su prole Esto ocurre según el nivel de percepción del lector. Mas, sepa UD. Que un libro de verdad, potente, vital, posee alas i se posa en las manos puestas en los brazos que asimismo están puestos en un cuerpo que sostiene entre sus hombros a lo más maravilloso creado, como el libro más magnífico, organizado, ordenado i fantástica/mente complejo, como es el cerebro humano. He aquí el momento en que el libro en manos se encuentra con su infinito, el cual contiene unos cien mil millones de células nerviosas. Cada una de ellas está en comunicación con otros miles de células mediante una impresionante red de sinapsis en forma de árbol. Afirman los científicos:"Las posibilidades de interconexión son asombrosas, la transmisión de la información dentro del sistema nervioso es más compleja que la mayor central telefónica del mundo; la capacidad que tiene el cerebro humano de solucionar problemas supera, con gran diferencia a la del computador más potente".

La lectura es la "Clave para entrar al Misterio", el descubrir(se) en este infinito de conocimientos, el propósito verdadero de la existencia humana.

Contextualizando. En nuestra provincia –de hace años- un grupo elegante, de élite, casual, generacional, bohemios por lúdica imaginería, intelectuales de primera, pitucos del verso i la prosa honesta, vienen gastándose el sueldo y el pan en publicar prodigiosos libros que como jamás en la historia de nuestra zona geográfica-cultural había sucedido. Un año llegué a contar cinco o más lanzamientos de libros de autores locales de los cuales en dos tuve el honor de comentar y presentar. Escribir es un desgaste de la carne y publicar la ruina del bolsillo i en esto se nos va la vida i poder ascender la actual estatura humana que ya muestra señales en Estado Salvaje.

El inca Garcilaso, Sir William i Dn. Miguel chocan sus copas i brindan por el milagro de simplemente leer un libro.