ANTONIO LUMASYAN: Autobiografía: Nací a los 23 años cuando descubrí que el arte como todas las cosas de la vida, requiere más trabajo que talento. Reprobado en la Escuela de Artes de la Universidad Católica, puse término a mis anhelos de ser pintor haciendo tareas, yendo a clases y rindiendo exámenes. Decidí que el trabajo sería mi opción válida para ganarle a la vida y ser feliz. Después de largos meses de búsqueda, en la época en que Chile para trabajar había que militar en algún partido, ingresé al Servicio de Correos y Telégrafos como obrero a jornal o “contratado” como decían mis compañeros porque sonaba más elegante. Me levantaba a las 6:00 de la mañana y así descubrí el otro Chile. No el que me regalaron mis padres. Sino el que tiene que hacer cola, hasta para saber que en un mes más se va a morir. Atrapado por mis decisiones, pero con algunos “escudos” en el bolsillo, me incorporé a nuestra sociedad emergente y arribista que solo acogía en sus casas a los jóvenes que estudiaban. A partir de ello, empecé a escribir mis frustraciones de amor y terminé escarbando en mis errores y en la realidad de mis compañeros más pobres. La poesía fue el refugio donde volví a nacer y de nuevo empecé a soñar. Veinte años después, a petición de mis hijos Marco Antonio y Sebastián, vencí el temor y presente por primera vez en público mis trabajos y participé en un concurso para padres, apoderados, profesores y alumnos de cuarto medio del Colegio Luis Campino, donde durante tres años consecutivos obtuve el primer lugar en los concursos de literatura género lírico. Motivado por estos “éxitos”, me atreví a confesar mi afición por la poesía, hasta que en el cumpleaños de un amigo común, conocí a Jaime Hales, quién me aconsejó que si realmente me gustaba el oficio, me educara. Me recomendó al Taller la Trastienda donde curso mi enseñanza básica hasta que sea necesario. En enero de este año, invitado por uno de los integrantes de Santa Rosa 57, me incorporé a su taller, donde semana a semana “compito” junto a un grupo de jóvenes talentos de la poesía, que espero me permitan seguir militando junto a ellos por mucho tiempo más.

 


IMÁGENES

Estoy en mi escuela
observando la sala donde aprendí a leer
Veo a mi profesor pasearse con el silabario en su mano
los niños repiten
pa - to...... pe - rro

Pasan los relegados cabizbajos
el cabinero mira hacia la ventana
Los relegados repiten

Pa - co...... pe - rro

Suena la campana el profesor se detiene
los niños corren hacia el patio
abre la ventana
los relegados lo saludan
él repite

Pa - to...... pe - rro

 


PLAZA... SOTOMAYOR

(1)

Prat está anclado en el mármol mirando hacia el mar
las gaviotas en silencio siguen perdidas
Son las diez... los turistas empiezan a llegar con sus ojos colonizadores
inundan el muelle... la plaza... los botes... la estación

Trepan a los cerros
y van encerrando a Valparaíso en sus camaritas digitales

(2)

Desciendes de la micro... te abrazo
cruzamos la plaza con un beso pintado en la boca
mis dedos escalan tu espalda desnuda
los hombres se dan vuelta
y simulan mirar a Prat

 

 

EL PUENTE DE BROOKLYN

Desde la pata derecha de tu ojiva
me asomo a Brooklyn
montañas de fierro y vidrios sin parpadear
cubren la telaraña

Camino sobre tu espalda
Nueva York se va en silencio

Entretejido desciende el día
y baja hasta el east river
la luz cae.... dispersa

La ciudad está a punto de encenderse

 

 

EL CARTONERO

Escarba mi basura
el perro se pega a la reja y ladra con insistencia
me asomo
pregunto
el hombre contesta exhalando frío
no deseo nada

estoy trabajando señor