ANTONIO KADIMA (Iquique, 1946): A fines del año 50 llega a Santiago, apareciendo por los barrios de San Pablo abajo, encaramado al viejo tranvía de Santiago Oeste. Se forma como artista visual con una leve inclinación a la observación de la sociedad en la que le tocó vivir. Inevitablemente comienza a escribir. Actualmente es director del legendario Centro Cultural “Taller Sol”, ubicado hoy frente a la Plaza Brasil en calle Catedral.


INTRODUCCIÓN A LOS DISCURSOS

Quisiera decir
a la honorable concurrencia
asistente a este acto solemne
que pueden sacarse el sombrero
el abrigo la corbata la camisa
pueden si lo desean
sacarse también los pantalones
los zapatos calcetines el reloj
y si creen necesario
se pueden sacar la cresta
a la entrada de la sala.

 

DISCURSO N° 1

Buenas noches
señoras y señores:
quisiera aclarar
primero
que no he venido a vender
ni siquiera he venido a regalar
la verdad sea dicha
no sé a qué cresta he venido.

En todo caso
vale la pena decir a ustedes
que no soy un producto
de probeta
que no juego a la Polla Gol
que me acuesto relativamente tarde
y que la oscuridad me da miedo.

Por eso les recomiendo
no quedarse mucho rato
en lugares oscuros.

 

DISCURSO N° 5

Le dije a los pacos que yo era poeta
y no me creyeron.
Les dije que yo era un trabajador del arte
y no me creyeron.
Les dije que yo era un artista
y no me creyeron.

Sinceramente me preocupa esto de quedar
como un mentiroso.

 

DISCURSO N° 7

En el silencio de la noche
mientras miro por la ventana
sombras trenes deshechos inconclusas
gargantas
en el silencio del cuarto tres por tres
murallas blancas pinturas colgando
libros amarillos revueltos
al interior mío suenan voces lamentos
aullidos
un viento de palabras parece buscar
sustento un punto de apoyo.
Las voces continúan.
Rectifico. No son voces.
Son gases.