ALFONSO CARVAJAL MALTEZ (Calama, 1972): Estudió en el Liceo Francisco de Aguirre de Calama y es egresado de la carrera de Prevencionista de Riesgos. Actualmente trabaja como administrativo en Ilustre Muicipalidad de Calama.

 

Miedo

Miedo que llegue y baje por la garganta
Se sentó en la acera, está cerca
Corre por mi calle,
Es del almacén
En el bostezo de la puerta.

Miedo que llegue y baje por la garganta.
Me mira de frente en la mañana
Al ser golpeado, al repartir las manzanas.
La vi en las noticias,
En el beso a la cara de mi madre.

La escucho en el invisible estado del sol,
Parece insensible, pero se codeó con las manos blancas de los niños.

La adoro como todo, quemo ansia por la blaca presencia, poder que desangra
Con sangre negá.

Miedo que llegue y bajé por la garganta.
En el ladrar del perro vestonado,
En el sudor frío, en el comparto de amigos.

Tengo Miedo que llegue y baje a las gargantas.
Sudo gris al acercarme
Las manos ambiciosas crujen
La frente suda
El sonido sordo y la palabra muda.
¿Cuánto falto decir, a la hora de amarla?

Tengo miedo que llegue y gotee la garganta
Que termine con todo aunque ya no quede nada.

 

 

Inocencia

Me declaro inocente
por engañar los pasillos de su casa
para luego salir presentando
irrespetuosos respetos a su gente,
Por proporcionar a su belleza
Encanto secundario; haciéndola vomitar.

Me declaro inocente
por vender pausas de tristeza
sin considerar edades
sin una pizca de buena voluntad,
Por consentir recaudaciones de sueños fraudulentos,
Subiendo al techo ilusiones y dejándolas caer.

Me declaro inocente
por entregar mentiras sin vulgaridad
por consentir el sufrimiento de los míos
por considerarme amo de las experiencias
Desechando amigos sin al menos
Aparente preocupación.

Me declaro inocente
por la grotesca, insana,
grande y elocuente malversación de compromisos,
pagaderos en infinitos tiempos
Por ventilar penas al viento,
Comprometiendo a la desgastada conciencia.

Me declaro inocente
por pisar y re-pisar orgullos
a cambio de pequeñas ganancias
por prescindir de tu presencia,
por manifestar falsamente desacuerdo,

Por rememorar en subidos jolgorios
a los muertos caídos
por el descaro y la arrogancia.

Y sobre todo me declaro inocente
por amarte sin probar,
sin visitas sin llamados
silbando la ausencia,

Solo por sentirlo así no más,
me declaro inocente.

 


Tiritones de media luna

No, no tiemblo por ti
si las manos tiritan y sudan
es porque está quemando
hay que dejar de fumar.

Alejar las duras manos
todas quieren abrazar
los oídos no escuchan
y la voz no sale más.

Nadie puede estar contigo
Hoy, hay que ver al mar
de la mano con las sombras
hundiese en la arena hasta desaparecer

volver con las olas
envuelto de espuma
la cabeza sin nubes
Pudiese sanar.

 


Días pasados

Neurona perdida, fracción de miedo
no deja pensar,
nube roja y aislada no permite control
y la mano en el rostro
buscando flores
Flores negras de un Dios.

Desesperación
Con nombre acielado;
renacer de vagina encontrada
protesta por descubrir que la basura
Tiene nombre de amor.

La miro y no logro control
espasmos en el estómago
se dilatan las pupilas.

La miro y no logro parar
aunque después del orgasmo
Parece de más.

 

Juicio

El juicio definitivo
se ha extraviado,
de rumbo a metas inútiles,
Negarse a sí mismo, es el camino?

por no sentarme a pensarlo
he caído preso
De mi propio peso cuadrado.

 


Vértigo

El edificio pa´l toooo!
miro para arriba
y está bajo mis pies!
que encuentro más ausente

Me dijo el miedo esta vez,
que sacara la basura de los ojos,
porque voy a caer.

 

 

Amorosa Invitación

Acompaña mujer,
por el mundo de verdad, aquel que no existe
pon este casco en la cabeza
es del tipo virtual:

Colores ciegos, los pies no pisan del suelo,
las manos no sienten respeto
y la boca reza garabatos,
para cuando bajes no culpes voluntad.

Acompaña mujer,
a pelear como Quijote
molinos gigantes, animales de espanto
diablos que se enfrentan sin rezar.

Acompaña mujer,
necesarias fuerzas
para llevarte al altar
que se casen los cuerpos
Antes del bajón, antes de despertar.

 

 

ESPEJOS / reflejos

Deja de ser espacio:
Muerto, corrupto
que traspasa el alma que sostiene el encierro
ya no puedes ser esclavo de mi ateísmo.

Caer al cielo
que impone tu figura
flaca y triste frente al espejo;

Condenado por mis bocas
humillado por la frente,
golpeado por sus manos
y querido aún por mi Camila.

No quieres seguir caminando de espalda
y chocar con cristales sin ventanas
que permiten ver pero que no mira,

Asciende al infierno del espíritu
innegablemente caído y desprotegido
por causa de la soledad,
que acompaña a los soñadores
sin fama, opulencia ni voluntad.

Ve al desierto y pisa sin dañar
las piedras que se atreven a escuchar
mi suplica decadente
Cuando usas palabras sin sentido;

En el río atrapa peces
con tus manos llenas de mentira
que han transformado el pasado
en memoria alternativa
de tu único y gran suceso.

Mira al suelo y en su reflejo
condena la arrogancia pasada
que no permitido amarte y cuidarte
cuando de ello dependía la compasión.

Observa el polvo que dejas cuando caminas,
no destruyas lo poco que queda,
déjalo salir por algunas horas;
corónate con el recuerdo de tus viejos
en los tiempos de pelotas rotas
jardines con cactus;
consuela la conciencia
usando una escoba vieja para barrer.

No te dejes morir frente a este espejo
ponte de espalda y mira la sombra.
Camina a la esquina y sonríe;
no ocultes la virtud soñada de tus padres
tras el humo de un cigarro.

Sé pobre, anda como pobre
o siéntate en la acera
a contemplar mi cabeza
que se quema con el sol.

 


El día después

Volver a caminar,
volando sobre la azotea
Marchas de descanso, pálido, intratable.
Se vuelcan los misterios del alma,
¡Para!
llegó bajón, dios mediante,
¡Me entiendes!

Parlante de botellas en estantes
¡Cojones sueltos frente a los pacos!
Que me pillen,
Me arrastren
Que me escupan y me coman
Que aplasten sus rodillas
Sobre los costados sangrantes.

Que sea de días y noches amantes,
Que Dos + dos no siempre es cuatro,
Es empate.

¿Cómo está palillo tuerto?
La cabeza comedora de caminos te referencia
Doblo rodillas y mojo los labios
Retumba tambores, como aviones a chorro.

¡Allí esta la inquietante mujer!

Volver a caminar
No ser de pausas intermitentes
Ni de sorderas cortas.
De memorias pausadas
De sangrantes orejas
Cojeando frente a las puertas
En la amanecida de sol
Si es que así se acuerda.

Volver a caminar
Por las espaldas descalzas
Por los jardines sin flores
Por los soles apagándose
Por las hambres de pan,
La culpa infinita de un cagazo.

¡pero lo imbécil, no da ni gota,
no calza un zapato de dignidad!

No volver,
A hundir el pescuezo avestruzado
Carcomer los rincones llorones
Mostrar ojeras para verbar, el ver
Desencajado.

Volver a caminar,
Erguido por disculpas
Apoyado al muro, con gracias.

Y gritar a todas voces
Que el rincón y la soledad
Se vayan a la mierda.