ALEJANDRA ZIEBRECHT (Concepción, 1959): Profesora y poeta. Ha publicado “Dos poetas”, en coautoría (1994); “Enpompecaída” (1996); “A través del espejo” (1999); “Diario de ingancia” (1999); “Nochedumbre” (1999). Ha desarrollado una intensa labor literaria en la octava región y sus textos aparecen en varias antologías y revistas. Los poemas que aquí se presentan pertenecen a su libro inédito “Itinerario de La oquedad”

 


.......................................................I


.......“Vivimos sin mañana. Eso es lo grotesco. Con la nariz pegada a una puerta cerrada.”

..........................................................................................................Virginia Woolf

POEMA I

Comienzo a escribir porque no sé nombrar
las horas sin palabras
los signos que me acosan
la palabra mayúscula de la muerte
y su eco infatigable

..................................Una prisa sin destino traza su ruta en mis cuadernos

Tan profundo es el réquiem de mi lápiz
su paisaje de curvas y de abismos

(Los rebeldes arrecifes que estrellan mis vocablos)

Soy una palabra que sostiene mi cordura
o que la desmembra en su aguda cirugía
y todo cuanto esconde mi frágil argumento
fértil y alocado se vacía de mi labio

Y nada más saber que oculto mi armadura
tallada con los signos del caos y la demencia
me hace estallar la pasión casi olvidada

............alfarera que admira la magia en el silencio

Porque conozco la palabra
que abrió la sepultura del olvido
nadie vendrá en busca de mi sombra
ni de esta idea de ser que me condena

Porque no existe el olvido
reposarán mis ojos en la lluvia
Porque conozco la sombra que le viste
y se inclina gastada y amarilla
cual cuchillo certero para el llanto

La hora del ocaso amanecido
El minuto rebelde de la ausencia
Mi puerta que no acusa la venida
de las rebeldes causantes del insomnio

Cada símbolo abre un sitio en la memoria
y aunque no acudan a esta hora de la espera
............
........................muy bien
............no
....................................estaré sola
Y aunque nadie responda
habrá una voz más íntima que pregunte

Entonces no reposan cadáveres en esta mesa
(Acaso algunos signos pálidos y entumecidos)
Irrenunciable en mi intento de perseguirlos
para un tiempo que nunca llegará

......................Guardo la palabra aún no pronunciada.

 

 

POEMA III

No tengo más que las brazas de este libro
la confusión las llamas de este libro
(Afuera gira todo sobre el mismo eje)

Torrencial me huyo con el verbo en los labios

Yo quiero ser la esencia del libro
apresar el nombre de todas las cosas
Ahora que ahuyento este ser tan cansado
que me observa abatido en su ciclo de retorno

Breve como una página secretamente huérfana
Su braza encendida es fuego y es fatiga
No hay humedad capaz de detenerla
porque todas las puertas son escombros del silencio

Así como las palabras que caen de mi lecho
abro mi boca al beso de los signos
a su incendio que es vuelo y delito

No estoy en parte alguna del deseo
porque todos los conceptos se estrellan en mi lengua
.............(Afuera los dientes trituran la noche)

La migaja del tiempo se nutre de mi mano

Escarbo ansiosa en mi último intento
por apresar el ritmo infernal de los relojes
apago la luz de todo lo venidero
......................y me quedo con la palabra sin tiempo ni cobija
Que me encuentra y me quema en las brazas del libro

 

 

POEMA IV

Por este rincón no pasará la lluvia
ni la lúdica confrontación de la noche y su neblina
No atisbaré el fuego de ningún presagio

(este rincón sólo arrastra sus fantasmas)

Estoy describiendo cuando escribo
este recodo que consagra mi apatía
El verbo que navega en mi garganta
empapado de lluvia y de neblina

........................Tantos ruidos atrapa este silencio

....................................Se consume la fiera lamiendo sus heridas

............Y quién escribe a fin de cuentas la historia
...................................y quién anuncia el ritual de las flagelaciones
.................................................y quién esconde la llave de los suburbios
...........................................................donde la memoria alberga sus estigmas

La mano atraviesa los ritmos del pensamiento
La mano es la daga que desangra la palabra
La mano es la bestia que se nutre de la herida

En este rincón no enfrentaré a la lluvia
...................................Pero sentiré el milagro de su curso

 


POEMA V


Puedo culpar a la noche de esta dejadez
al cansancio de mis ojos al libro que nunca debí abrir

Puedo volcar los calendarios y seguir
un rumor sordo una espía ciega

Al final de cada día y su penumbra soy la misma
Mi cabeza cae sobre el lecho y la arrastra el ruido del despojo

No equivoco el punzante instinto ni esquivo el vocablo
Todas las cosas se llaman por mi nombre
y no encuentro mi nombre cuando pienso en las cosas

La franca complacencia el grito no gritado el verso entre paréntesis
no es más que un avanzar con sigilo

Dejo mi aguja mordaz mi filosofía hecha susurro
............(este decoro que atrae la sentencia de la culpa)
Devoro los versos aprieto mis nudillos
Me guardo entera entre mi espalda y mi pecho

Si no fuera por el respiro de esta infértil soledad por esta sombra
los años serían un instante el hielo que estremece
.............el absurdo que nos hizo crear la desventura
........................las vanas quimeras una apuesta del fracaso

Si no fuera por el libro que me habita con su lumbre
me acostaría huérfana sin paisaje y sin prisa

............y juraría que soy quien culpa a la noche de volcar los calendarios

Sobre mí a mi lado y dispuesta está la burla del asombro

Cuando mi cabeza cae y siento el ruido del despojo
creo en el vértigo del sueño en todo lo ajeno a mí
.............................................y busco por la casa
............y grito para encontrarme
.....................................y me detengo al límite de la incertidumbre
con hidalguía de lobo desafiando a la luna

............Si no fuera porque sangran mis nudillos
.......................en la última página de todo este desvelo
Cruzaría el sonido de la sílaba rezagada
como un rumor sordo una espía acechante
que ve dispuesta esta muerte tan serena.

 

....................................................II


......................................................“Oigo una voz de rostro desmayado,
......................................................unos cuervos que informan mi corazón de luto”

.........................................................................................Miguel Hernández

POEMA VII


El fuego que delata al insomne vendrá a jugar esta noche
Y todo parecerá desierto a la luz del desdichado
Todo salvo el nombre que oculta su memoria

Porque en la sombra todo intento se pierde en su neblina

Acaso el absoluto se atenúe en la complacencia
semejante a la quietud infinita de las tumbas
No lo advierte el insomne tan abierto su ojo
tan escueta la dicha que susurra en su oído

(Dios no sabe el milagro del que olvida su nombre)

Nadie vendrá a recostarse en su puerta nadie
Ni siquiera aquel que divisó bajo el sol
ese nadie que era un cruel olvido de la muerte

Qué insólita la risa del insomne afuera llueve la apatía de su rictus
Y todos los libros esparcidos por la cama y todo el humo
Demasiado tarde para rescatar ese faro al otro lado del lecho

Entonces es mejor indagar en lo insalvable

................El diario de la infancia los licores vertidos
.......................El incendio que consumó hasta el último lamento


No vendrá el sueño es probable que apenas un letargo
algo así como un silencio dialogado con la nada
un informe sobre cómo están las cosas acá adentro


Y tanto líquido y tanta sed y tanto miedo a no sentir más miedo
Y quedarse de veras solo y tanta noche indiferente

.............Y ese ruido que arrastra la penumbra

El riesgo de encender el intelecto con los pies entumecidos
la compañía inalcanzable a pesar de estar alerta

El insomne no juzga el ritmo de su latido
Porque todas las letras de su nombre son ajenas
como retazos de película
...........sin color y sin trama

Entonces llora por los pasillos del ser por la utopía rota
tanto así como una sombra marcada por el beso
de infinitos labios que no alteraron su ruta

Traza la mano un incierto recorrido
Una línea de tiempo la huella del despojo
Solo como una voz que irrumpe tirado sobre el lecho

Y tantos libros esparcidos por la casa
Y tanto hielo en los labios

El insomne ignora que la memoria es inútil
cuando está la apatía de cobijarse en su alero
El sueño es una promesa demasiado distante

Los fantasmas se aprestan a comer en su mesa.

 


POEMA VIII


Hurgar en tus manos
(o en la sensación de ellas)
es un golpe bajo a la memoria
un sitio esquivo y remoto donde preguntarme
por este atrevido afán
de ingerir tanto barbitúrico
para dormirme en los buses
en las salas de espera
en la puerta de tu casa

Por qué destruirte destruyéndome
en este diálogo que no es con la muerte
o con tus labios
ni siquiera con la sensación
en pleno rostro de tu ausencia
El consuelo es la caja blanca
que diluye el grito y el silencio
que viene a ser lo mismo
a estas alturas de la noche

La respuesta y el sosiego
es una cápsula leve como tu lengua
que acaricia mi cuerpo desvelado

Entonces tus manos
-vértigo y deseo-
son veletas inalcanzables
X distantes de mi cuarto
La certeza que no hay nadie al otro lado del muro
una melodía que jamas atrapará mi boca
Entre las tazas de té y las cosas vanas
...........que atraen la pasión del sueño
.......................que es la auténtica compañía del vacío.

 


POEMA IX


Este norte impuesto como la caída de mi espejo
no alcanzará a salvar mi sombra efímera
entre los destellos del día y las cosas sin sentido

No renunciaré a saberme un trazo que abriga su desvelo
Una niña que sepulta a su madre en la vereda
Un carro que persigue el látigo del deseo


Este existir impuesto por el miedo a los espejos
El miedo que es lo único capaz de mantenernos

............Porque la muerte es nada más creer que estamos vivos