ABSALÓN OPAZO MORENO (Valparaíso, 1978): De profesión periodista, ha publicado hasta el momento dos poemarios: “Agreste Urbano”, en el 2003, y “Periferia”, en el 2005, ambas producciones independientes y distribuidas mano en mano en la ciudad de Valparaíso y sus alrededores.

 

ENTRÉGATE
(de Agreste Urbano, 2003)

Te amaré bajo la lluvia
si me regalas tu cuerpo.
Debes darme tus pechos,
alzados y redondos
en la quietud de tu tórax:
debes entregar tus caderas
a la mano de mi arte
y debes ceder tu entrepierna
a los designios de mi sangre.
Debes ser mía entera.
Sólo así la lluvia esculpirá la piedra
y en ella aparecerá la lengua
de los que antes amaron aquí;
yo sé que estuviste con ellos,
pero ahora tus ojos serán míos,
y tus labios pertenecerán
a la estancia de mi poesía:
yo te amaré con la fuerza de un viento
y cada gota de agua
que resbale por nuestros besos
llevará la semilla de este amor
hasta los grados cavernarios de la tierra.
Por eso dame tu cuerpo entero,
ahora mujer, ahora mujer,
para tocarlo, para olerlo,
para sentirlo y escarbarlo;
para que por fin seas flor y no maleza
en las inmensidades del planeta humano.

 


MUJER CLANDESTINA
(de Agreste Urbano, 2003)

Cantando llegas a mi lado.
Eres una hermosa hembra
de finos modales
y refinada revolución.
Me fijo en tu boca prohibida:
ella me habla, me besa
y me invita a no pensar.
Aparecen tus manos,
clandestinas en mi piel
y tus ojos clavan su color
en la órbita de los míos.
Te siento entrar en mis poros.

¿Sabes que no puedes entrar ahí?

Sabes.
Y es tu lengua ahora
la que calla mi conciencia:
ríes mientras me tocas,
respiras mientras me buscas
en la exactitud de mi hombre,
y son tus labios el aventurero
que se pierde en los parajes de mi piel.
Me sometes así a tu ley vaginal
y tu lengua escarba en mi cuerpo
buscando al hombre escondido.

Pero no soy tuyo. ¿Lo sabes?

Aunque esté dentro de tu vientre ahora;
aunque tus gemidos me amarren
a la voluptuosa movilidad de tu cuerpo,
y sean tus caderas la frontera de mi vientre.
Aunque permanezcas en mi
durante cuatro horas
en esta noche de febrero
no seré tuyo nunca.

¿Me escuchas?
¿Estás ahí?
Nunca seré tuyo.

 

FECUNDO AROMA DE FLOR...
(de Periferia, 2005)

Fecundo aroma de flor
en el pie del cerro carcomido
y a lo lejos
la voz bálsamo de la quebrada
viniendo en ágil brisa celeste
con amalgama de sueño
enquistada en su perfume.
Caen del cielo las nubes
en su desorden cósmico
y en la mitad del azul
las plumas que se agitan
y el ave que desaparece.
Abajo mis ojos
como un manantial de polen
como un panal de abejas
tirando lazos invisibles
hasta el misterio del universo.
Es primavera
12 PM
y en mis venas la planta
crece clandestina en su aroma.

 


HABLA HOMBRE...

(de Periferia, 2005)

Habla hombre
cuéntale a alguien lo que vives
lo que sientes
lo que te han hecho
en todos estos años.
Habla hombre
de tu trabajo
de tus manos que han hecho edificios
de tus ojos que lo han visto todo
de tus pies que han sufrido
la dura escalera de la vida.
Habla hombre
eres palabra
vida
sangre caliente
habla de eso
y de los que como tú
han estado fuera de los márgenes
de la historia.

 

LIBERTARIO JINETE FUI...
(de Periferia, 2005)

Libertario jinete fui
escarbando las lomas de esta tierra
escapando con mi botín
rindiendo cuentas a mi conciencia.
Asalté diligencias
robé relojes a blancos caballeros
y arrebaté joyas a damas
que me amenazaban con el infierno.
Nada me importaba.
Era sólo yo, y los míos.
Éramos nosotros
cuatreros de la vida
bandidos del destino
esperando en cualquier curva
el paso de la lujuria.
Eso nos daba rabia.
Arriba en los ranchos
los niños a pie pelado en invierno
morados se ponían tosiendo
los últimos alientos de su miseria.
Y abajo
champaña
banquete
seda y terciopelo
bigote y sombrero
al calor de las chimeneas.
Morí en la mía.
Fue un inglés
el que atravesó la bala en mi pecho.
Y yo riendo
caí de espaldas por la Calaguala
y ahí me quedé
para siempre.
Cuando subas por ahí
estarán mis ojos sobre ti.
Pero no temas: sólo soy aire.

 


GRACIAS POR EL SENTIDO...
(de Periferia, 2005)

Gracias por el sentido
por el ardor y el respiro
gracias por la noche
y su carga de luceros.
Sólo soy una ventana
que se presenta sin cortinas.
Al viento y a la calma
me presento sin voz.
Y digo gracias en mi silencio
en el sonido de mis pasos.
En el recorrido pequeño
de mis pies olvidados.
Gracias por el arte
de pintar vocabularios
a la sombra de la incógnita
a la luz del mundo.

Gracias por todo.

Por todo.

 


GANÉ EXPERIENCIAS...

(de Periferia, 2005)

Gané experiencias
varias en minutos
palabras y verbos
que simples llegaban.
Ahí en el neón en picada
aprendí yo a escribir
las vivencias
los momentos.
Éramos tantos
y ahora tan pocos quedan.
Nos vemos sólo en los recuerdos.

Está bien.
No extraño saludarte.